Qué pasó
El 5 de julio de 2024 el fideicomisario de rehabilitación de Mt. Gox empezó a hacer pagos a los acreedores en bitcoin y bitcoin cash a través de exchanges designados. El 24 de junio anunció que las distribuciones arrancarían este mes, y hoy se movieron unos 47.000 bitcoin desde billeteras de la masa.
Mt. Gox frenó los retiros y colapsó en febrero de 2014, en un momento en que manejaba una porción grande del comercio global de bitcoin. El plan cubre del orden de 142.000 BTC y 143.000 BCH, más una distribución en yenes, y fija el 31 de octubre de este año como plazo de pago.
Qué cambia
Para los acreedores, termina una espera de diez años. Para todos los demás, produce la medición más clara disponible de algo que se suele discutir en abstracto: cuánto tarda en resolverse la caída de un custodio.
No "podés perder tus monedas", que es la versión que se repite. La versión más precisa es que el crédito sobrevive, y después queda en un proceso legal donde el plazo lo fijan tribunales, fideicomisarios, recuperación de activos, verificación de créditos y prórrogas procesales repetidas. Diez años no es el caso atípico acá. Es lo que efectivamente parece la resolución cuidadosa y no fraudulenta de la caída de un custodio grande.
La quiebra además cambió de forma a mitad de camino, pasando de liquidación a rehabilitación civil para que a los acreedores se les pudiera pagar en bitcoin y no en yenes valuados a precios de 2014. Esa distinción importa enormemente, y es la misma pregunta que enfrentan los acreedores de FTX desde el otro lado, donde el pago queda fijado a valores en dólares de la fecha de petición.
Qué no cambia
Nada técnico. Las monedas que se mueven hoy estuvieron toda la década en la cadena, gastables cualquier día de ella por quien tuviera las claves. Los diez años se consumieron enteramente en la pregunta legal de quién debía ser esa persona.
Tampoco reivindica tener monedas en un exchange. A estos acreedores se les paga en bitcoin porque unas 200.000 monedas aparecieron en 2014 en una billetera de formato viejo, de las cerca de 850.000 que faltaban. Esa tasa de recuperación la fija un accidente de ordenamiento interno, no una estructura que las estuviera protegiendo.
Contexto
El recorrido de 2014 hasta hoy explica el intervalo mejor que cualquier resumen. Mt. Gox se presentó en quiebra en Japón en febrero de 2014, y bajo una liquidación lisa y llana los créditos habrían quedado fijados en yenes a precios de febrero de 2014, con todo lo recuperado por encima de eso volviendo a los accionistas y no a los clientes. Los acreedores pidieron convertir la causa, y en junio de 2018 el tribunal la pasó a rehabilitación civil. El plan recién quedó firme en noviembre de 2021, y el plazo de pago se corrió más de una vez desde entonces.
El robo que causó todo esto nunca se esclareció del todo. Una acusación estadounidense desclasificada el año pasado imputó a dos personas por la apropiación de monedas de Mt. Gox a partir de 2011, tres años antes de que el exchange admitiera que algo andaba mal, lo cual es su propio comentario sobre cuánto puede operar un custodio estando insolvente.
Lo que hoy no está resuelto es el resto: si todos los acreedores cobran antes de octubre, cuánto del bitcoin distribuido se vende y cuándo, y cuánto valen los créditos restantes. El resumen útil no es que los exchanges son peligrosos, cosa que ya dice todo el mundo. Es que el proceso de recuperación corre en un plazo que fijan las instituciones, no uno. Un crédito no es una moneda. Es una posición en una fila, en un reloj que nadie de la fila puede acortar.
